Solo por haber quedado embarazada, mi hija tuvo que soportar con resignación el desprecio de toda la familia de su esposo y las habladurías de los vecinos… Lo peor de todo es que su propio marido, sin ningún remordimiento, llevó a su amante a casa justo delante de los ojos de mi hija.
Había una vez una joven llamada Lucía, nacida en un pequeño pueblo al borde de un río. Su madre, Rosa, trabajaba limpiando las calles del…









